¿Y el adiós? ¿Cuando llega? O por lo menos, ¿cuándo se supone que tiene que llegar? Ése momento en el que ya no queda nada, en el que ya si que es completamente inútil que esperes un mensaje, que cruces ese pasillo mirando para atrás simulando que buscas a alguien, que metas ese parque en tu camino a todos los sitios, que hables hasta con sus vecinos solo para estar un poco más cerca, que te pongas extremadamente nerviosa cuando está a menos de 50 metros de ti, que esperes con ansia el viernes porque es el único momento que tienes... ¿cómo se le dice adiós a todo eso? ¿cómo se saca de tu vida algo que nunca ha tenido nada que ver, pero que a su vez se ha convertido en el centro? Sin saber si te estás equivocando, si estás haciendo lo correcto. Con 1039293 millones de pensamientos más en la cabeza que deberían ser muchísimo más imprtantes, pero en lo único que eres capaz de pensar es en que no sabes cómo ni cuándo pero hay algo que tienes que solucionar. Y si la solución es decir adiós... ¿eso cómo se hace?
